lunes, 10 de enero de 2011

María Elena Walsh (1930-2011)


Asunción de la poesía

1
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Yo me nazco, yo misma me levanto,
organizo mi forma y determino
mi cantidad, mi número divino,
mi régimen de paz, mi azar de llanto.
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Establezco mi origen y termino
porque sí, para nunca, por lo tanto.
Soy lo que se me ocurre cuando canto.
No tengo ganas de tener destino.
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Mi corazón estoy elaborando:
ordeno sufrimiento a su medida,
educo al odio y al amor lo mando.
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Me autorizo a morir sólo de vida.
Me olvidarán sin duda pero cuando
mi enterrado capricho lo decida.
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2
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Me siento responsable del rocío.
Por mi culpa la piedra está callada.
Comparto la velocidad del río.
Tengo la obligación de la alborada.
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Me importa demasiado el mundo. Ansío
su condición de lágrima y espada.
Nada sucede en su transcurso, nada
que no pase primero por el mío.
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Sepan que por el viento me suicido,
que me atribuyo el mar y que concedo
a un tribunal de lluvia mi latido.
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Asumo el día y cumplo sus deberes.
Vivo la ira de los hombres, puedo
amar con el amor de las mujeres.
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3
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Pájaros, necesito con urgencia
disimular mi nada. Necesito
ser la continuación de mi presencia,
sobrevivir en desatado grito.
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Me da mucha vergüenza el infinito,
me humilla la sagrada permanencia.
Queriendo desafiarlas me repito
en obras de amorosa trascendencia.
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Canto, desesperadamente canto
con voz de tinta y letras de agonía,
rota por dentro, loca por fuera.
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Me duele ya la eternidad de tanto
predecir con furiosa rebeldía:
—“Mañana cantará mi calavera”


de “Hecho a mano”, 1965.
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El Reino del Revés
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Me dijeron que en el Reino del Revés
nada el pájaro y vuela el pez,
que los gatos no hacen miau y dicen “yes”,
porque estudian mucho inglés.
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Vamos a ver cómo es
el Reino del Revés.
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Me dijeron que en el Reino del Revés
nadie baila con los pies,
que un ladrón es vigilante y otro es juez,
y que dos y dos son tres.
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Me dijeron que en el Reino del Revés
cabe un oso en una nuez,
que usan barbas y bigotes los bebés,
y que un año dura un mes.
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Me dijeron que en el Reino del Revés
hay un perro pequinés
que se cae para arriba y una vez
no pudo bajar después.
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Me dijeron que en el Reino del Revés
un señor llamado Andrés
tiene 1.530 chimpancés
que si miras no los ves.
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Me dijeron que en el Reino del Revés
una araña y un ciempiés
van montados al palacio del Marqués
en caballos de ajedrez.
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Vamos a ver cómo es
el Reino del Revés.

martes, 4 de enero de 2011

Homenaje a Francisco Madariaga


‘EL POETA DE LOS ESTEROS’




"Mi relación es con un país natal, no con una nación jurídicamente hablando."
F. Madariaga

UN PALMAR SIN ORILLAS

El muerto en la campaña del otoño
------ha vuelto a florecer en mi
------memoria.
Ha vuelto el rostro contra huellas,
y ha arrancado la raíz del maíz terrestre
------y celestial,
crecido en los parajes de la sangre y
------caballadas.

Para nada ni a nadie reconozco en mi
------memoria
un poder mayor que el agua del País de la
------Garza Real,
o sólo tal vez al color del padre muerto
que vuelve a reclamar su derecho a un palmar
------sin orillas,
internándose en un desaparecido mar.


Dice Fabián Casas: “El movimiento surrealista, que partió de una profunda decepción por el imperio de la razón, ha tenido grandes intérpretes que lo han convertido en una fuerza productiva. Breton pudo ser un dogmático y un tipo histérico, pero celebremos su nadja, celebremos también los grandes saltos en el vacío de Artaud y la gran poesía de John Ashbery.
Madariaga, que nació en Buenos Aires en 1927, pronto se fue a vivir a Corrientes, entre los esteros, los gauchos, los caballos y el campo extraterrestre, donde su padre tenía una estancia. En la infancia, la época en la que uno carga el combustible puro, Madariaga atesoró los palmares celestes, sin orillas, los grandes caimanes y la paleta de colores de una tierra enloquecida. Es decir, no tuvo que hacerse surrealista, él vivía en el surrealismo, entendiendo a esto como una religión parecida a la que propugnaba Carl Christian Bry: ‘Una religión real educa para la veneración ante lo inexplicable del mundo. A la luz de la fe el mundo se hace más grande y también más oscuro, ya que conserva su misterio’.
De manera que este gran poeta fue sacerdote, habitante y gaucho cantor de esta zona onírica de singular belleza.” (Revista Ñ, 314, 2009)

SOMBRILLA DE AVELLANAS

El agua en la colima-castillo.

Con sombrilla de avellanas
llegaba el mar a la tierra.

Un automóvil de mirada amarilla
------era el invierno.

Una paloma sollozaba frente a una
------golondrina de mar.

La vertiente llovía sobre las lilas
------del paisaje.

En la suave licorería del otoño
bebían venadillas el color de una
------sangre.

Los labios del amor son como los
------del coral,
en cuyos arrecifes muere el luto.

“Su hada lo guiará hacia la bondad del paraje, a su ‘querencia sombría’, que a diferencia de Rimbaud, extinguido en la llama de su genio, Madariaga dominará el fuego primigenio hacia una armonía creadora, una claridad del lenguaje que perdurará a lo largo de su vida. [...]
El poeta toma las herramientas del espíritu nuevo, que obran como una nervadura en la misión de sacralizar cada partícula del universo poético.”
Élida Manselli


EL PARAÍSO DEL ESTERO

2
Me he descubierto en mi propio corazón,
tratando de envenenarme en las vastedades
------de las aguas.
La serpiente era la principal belleza
------dominante entre los colores de mi
------sangre.
La serpiente que ardía en el final de la
------frescura de mi memoria,
y copulaba con el tigre que salía intacto
------de entre los juncos de oro.

Después de todo esto
¿comprenderéis que no pueda decretar,
------definitivamente,
------ninguna Poética?


TEMBLADERALES DE ORO

El dolor ha abierto sus puertas al agua de oro del oro que arde contra el oro el oro de los ocultos tembladerales que largan el aire de oro hacia los rojos destinos pulmonares con el acuerdo de los fantasmas de oro coronados por los juncos de oro bebiendo los caballos de oro los troperos de oro envueltos en los ponchos de oro –a veces negro a veces rojo a veces verde- y el caballero que repasa las lagunas de los oros naturalmente populares el que se embarca en las balsa de oro con todos los excesos de pasajeros de oro que manejan los caballos de oro con los rebenques de oro bebiendo en la limetilla de oro del barro de oro de los sueños de los frescos del oro entre la majestad de las palmeras de oro y de los ajusticiados y degollados en las isletas de oro bajo de yacarés de oro del oro del amor.


“Francisco Madariaga arrea su tropilla de jaguares. No le teme al infinito. Mira, con sus ojos de agia, la lejanía del palmar. Y le dice al oído a su bayo que cabalgue, bajo ese cielo de fiesta.” Eduardo Mileo


EL MALGARZAREAL

1
Cualquier cosa...
con tal de barrer de la memoria
el mono errado de la muerte.

Yo no tengo País,
tengo isletas coladas por el agua.
Siempre he sostenido un placer de confesión
violento en el honor de mi memoria.

Islas de patos amarillos
para las mujeres más niñas de la voluntad,
mi sol, mi sol, mi sol,
he resuelto seguir hablando,
seguir bebiendo los juncales de los terrores
de la suerte.

6
Yo no lo acuso de cantar a la muerte,
yo no lo acuso de rodear a la muerte,
lo acuso de ser sin memoria a usted, cantor
------riente, cantor veloz
cantor que cae cuando cae el aliento de la
------suerte.
Sin memoria, oh huérfano amigo gentilísimo de
------alma más mojada por el mar.

8
Son las hojas las que me traen el mar.
¿Son las siestas las que deciden una parte de
------mi muerte para el mar?

10
Leo mal. Me encuentro embrutecido por
los libros... me acosan las imágenes ¿casi periodísticas?
de la naturaleza.
Pero estoy claro porque recibo las oleadas de mi
destino antiverbal, con una gracia de ultratumba
delgada sobrenavegando entre árboles esbeltos en
un clima jubilosamente invernal.
De esos climas que navegan por los aires, haciendo
germinar hacia el fondo los paisajes de
las angosturas vegetales y el reverbero de los
lagos-lagunas.

Y recibo, también, a mi destino antiverbal, con
una desgracia de leyenda de país enamorado.

“Varios viajes al interior que efectuamos juntos y diferentes actividades literarias que compartimos me permitieron estar bien cerca de uno de los poetas argentinos que más me conmovieron. Jamás podré olvidar su colaboración a la hora de preparar la antología Siete surrealistas argentinos. Nos reuníamos semanalmente en un bar de San Cristóbal y me relataba secuencias increíbles de la época de oro de las revistas Letra y Línea y A Partir de Cero. En esos diálogos evocó su amistad con Aldo Pellegrini, Enrique Molina, Juan Antonio Vasco y Carlos Latorre, También me contó emocionado sus encuentros con Oliverio Girondo y el comienzo de su relación, en la década del 50, con Edgar Bayley, quien con el paso de los años se convertiría en aliado y compañero inseparable.Javier Cófreces


VIAJE ESTIVAL CON LUCIO

-Aquí ya empieza a haber caballos
-------me decía.
Y el viento del nordeste comenzaba a ser verde
------entre los colores del agua de la infancia.
Estábamos ya muy lejos de los bronces, los
------mármoles y los floreros pintados “al gusto de
------la familia” en los cementerios municipales.

Todo aquello quedaba atrás, y el sueño del viejo
------tren casi fluvial nos envolvía.
Mi pequeño hijo de siete años y yo teníamos en
------las manos las ramas de las estrellas y
------el resplandor lentísimo de los ríos rosados,
------donde sangraba el sol de los caballos, las
------vaquerías y las antiguas guerras.

Era el primer viaje solos en el tren marrón que
------no quiere morir.

“Ahijado segundo de Oliverio Girondo, por vía de Enrique Molina, cuando el poeta porteño y compadre lo vio por primera vez le dijo: “Vea que tiene cara de comisario de campaña usted”. El autor de ‘En la masmédula’ se cubrió por las dudas, pero tenía ante sí, y pronto lo vio, un enviado de otro paisaje. Por eso, para el que vaya a leer sus poemas: ‘pon tu estribo de oro y de reserva / para bajar a beber miel y estero: / que ha llegado un jaguar a la tranquera’.” Jorge Aulicino


CRIOLLO DEL UNIVERSO

El blanco océano gira en mi corazón
mientras canta el otro océano de plata amarilla,
que se desprende de las aguas del sol.

Ya es muy tarde para ser sólo de una provincia,
------y muy temprano para pertenecer,
------todo,
------al planeta del venidero y sangrante
------resplandor.

Oh, acude a mí, a mi jerarquía de peón del planeta,
------gaucho con trenzas de sangre,
------mi padre,
y ensíllame el mejor caballo ruano del universo:
para atravesar el agua de oro de la muerte,
------y escúchame,
------todo,
------siempre en ti.

El blanco océano solloza por la inmortalidad.

Poemas seleccionados de “Un palmar sin orillas” Antología poética de Francisco Madariaga. Buenos Aires, Ediciones en Danza, 2009.
_____________

‘ENTRE AMIGOS’

RODOLFO ALONSO

El pasajero llevaba una palmera y unas riendas en las manos, cuando, de pronto, un lujoso y azul tranvía subterráneo lo condujo a una Posada para Celtas, un poco olvidada en el centro de Buenos Aires. De la misma salió un sobretodo, hecho con caracoles de una ría, y un hombre con un cartel que decía: “Mis padres atravesaron el Atlántico en un barco de papel, manejado por una pluma arrancada de un pájaro de Homero”.
Si me dijeran que hay en otra parte de este mundo una sonrisa tan cercana y tan lejana a la vez, sonreiría, descreído y un poco desorientado.
Pero ahí está Rodolfo Alonso, viajando a la tierra desde el infinito: hace, de este modo, su camino al revés, pero seguramente que será reversible, y alguna vez, a la vera de algún dios, lo tendremos rindiéndole cuentas a la poesía, con una libretita titulada Salud o Nada.
El tribunal de su rendición lo formarán sus mejores enemigos —si los tuvo—, algunas danzarinas, aliadas de la poesía, y un hada muy bella pero muy maliciosa, que finalmente firmará una sentencia que dirá: “La paz sea contigo, hijo de la poesía”.

Francisco Madariaga
de "En la tierra de nadie", Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1998, y publicado en "Antologia pessoal", Rodolfo Alonso, Brasilia, Thesaurus, 2003


A UN RESPLANDOR

Estuvo aquí, y resuena. Con orgullo
le contaré a mis nietos
que desde muy pequeño yo fui amigo
del poeta Francisco Madariaga.

Rodolfo Alonso
de "Poemas pendientes", Alción, Córdoba, 2010.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Muestra de Santiago Alonso

Especialmente invitado por Luis Felipe Noé y Eduardo Stupía,
en el marco de su exitoso proyecto “La línea piensa”:

PRIMERA MUESTRA INDIVIDUAL DE
SANTIAGO JULIÁN ALONSO
EN EL CENTRO CULTURAL BORGES

Dijo Guillermo Roux:
“Me alegro de ver dibujos tan buenos,
personales, con un trazo
que expresa y transmite. Felicitaciones
.”


El jueves 16 de diciembre, a las 19 horas, en la sala 10, primer piso, del Centro Cultural Borges, Viamonte esquina San Martín, Buenos Aires, y especialmente invitado por Luis Felipe Noé y Eduardo Stupía, en el marco de su exigente proyecto “La línea piensa”, dedicado a celebrar el dibujo argentino, Santiago Julián Alonso inaugura su primera muestra individual, “Paisaje adentro”, que permanecerá abierta al público hasta fines de febrero (lunes a sábados de 10 a 21, domingos de 12 a 21). Se tendrá entonces amplia oportunidad de valorar, de forma plena, la obra original –como dibujante-- de este joven artista, que también se dedica a la pintura.

Como se recordará, su dibujo “Piedra sobre piedra” fue seleccionado en el concurso organizado por la Asociación Galerías de Arte y expuesto en Expotrastiendas (2009).
Fue incluido por Eduardo Stupía en la muestra “Del piso al techo. Una antología del dibujo argentino”, realizada en la galería Chez Vautier (2010).
En el Museo Leopardi, de Recanati (Italia), se exhibe desde 2006 su óleo sobre madera “Vivi tu, vivi, o santa natura?”.

Como dijo Luciano Alba: “Se trata de una impactante serie de dibujos logrados e incisivos, trabajados con una contagiosa expresividad, donde las alusiones a lugares memorables de la Quebrada jujeña, desde Humahuaca a Yavi, o del Lago Titicaca, como la Isla del Sol, entre otros sitios de raigambre originaria, no son asumidos como presencias panorámicas sino como experiencias, tan reveladoramente humanas como dignamente estéticas, al mismo nivel que otras procedentes sin duda alguna de la vida cotidiana, incluso personal, pero siempre relacionadas con la Naturaleza, hoy sin duda alguna amenazada. Eso que, antes de Colón, era llamado en estas tierras Pachamama.
“Pero, en este caso, alejados de toda mera descripción o costumbrismo, para volverse líneas expresivas que a veces culminan deviniendo masas, compensadas y acentuadas al mismo tiempo por amplios espacios en blanco, o inesperadas pero integradas geometrizaciones de un aire casi pre-cubista.
“Una promisoria primera muestra, entonces, de un joven artistas alejado de modas y formalismos, especialmente los de la presente y abrumadora globalización, tan banal como indiferente e indiferenciada. Merece verse. Y prestar mucha atención a su autor, en el futuro próximo.”

sábado, 30 de octubre de 2010

Revista Tamaño Oficio

Surgida hace veinticinco años de los talleres literarios coordinados por Lucila Févola, la Revista de Literatura “TAMAÑO OFICIO”, número 34, octubre de 2010, págs. 32 y 33, incluye el siguiente comentario:


CHARLES BAUDELAIRE. Antología Esencial
Selección, Traducción y Notas de Rodolfo Alonso, Fijando vértigos-poesía 18, Buenos Aires, 2008.

Desde el año 2000, “Fijando Vértigos”, continúa editando especialmente poesía y narrativa en forma gráfica y virtual. De esta tarea surge una Antología “esencial” de la obra de Charles Baudelaire, desafío que supone seleccionar y compaginar varios textos de quien fue uno de los precursores de la poesía contemporánea.
Agrada hallar en esta selección cuidada, que aparezca la palabra nítida para abismar a quien se sumerge en ella.
Así, el lector atento gustará entrelazarse en la red que la antología logra tejer con: poemas de Baudelaire (un total de veinticinco con edición bilingüe), un poema de Mallarmé sobre Baudelaire, un ensayo de Baudelaire sobre Edgar Alan Poe, un poema de Rodolfo Alonso, una carta de Baudelaire, un texto sobre Baudelaire de Catulle Mendés.
“Fijando Vértigos” propone, a mi entender, un diálogo entre admiradores y admirados de la creación artística. De lo contrario, ¿qué sentido tendría leer con visión fragmentaria algo tan apetecible a una mirada que sepa reunir lo que ha nacido para vivir en lo múltiple?
Pero indaguemos en la esencia –Baudelaire, en aquello que constituye su particular forma de hacer poesía, según se propone en el título.
De Baudelaire, indica Rodolfo Alonso que: “...quien ya había inaugurado una nueva sensibilidad poética con Les fleurs du mal, abre también con sus Petits poémes en prose una de las rutas más fecundas que había de transitar en el siglo veinte la poesía moderna.” Y cita de la introducción a “Pequeños poemas en prosa”: “¿Quién es aquel de nosotros que, en sus días de ambición, no ha soñado con el milagro de una prosa poética, musical, sin ritmo y sin rima, lo suficientemente flexible y lo suficientemente contrastada como para adaptarse a los movimientos líricos del alma, a las ondulaciones del ensueño, a los sobresaltos de la conciencia? Es sobre todo de la frecuentación de las ciudades enormes, es del crecimiento de sus innumerables relaciones que nace ese ideal obsesivo.”
Proyecto poético en esencia, del contenido y de las formas, que así se preanuncia en su conocido poema “Correspondencias”: Naturaleza es templo donde vivos pilares / Dejan salir a veces palabras confundidas: / El hombre allí atraviesa entre selva de símbolos / Que lo observan con sus miradas familiares. Y el soneto concluye: Teniendo la expansión de cosas infinitas, / Como el almizcla, el ámbar, el benjuí y el incienso, / que cantan los transportes de espíritu y sentidos.
Todo un poema desafiando el racionalismo imperante y al rescate de una vivencia antigua: los objetos de toda clase se coaligan. Y en esa confusión de una ciudad del siglo XIX aún había símbolos que cantaban elevando los espíritus a la unión de lo disímil, diálogo posible entre todo y todos.
Esencia en Baudelaire que es también el sentido crítico riguroso sin exclusiones, sin excluirse: “- Mi lindo perro, mi buen perro, mi querido perrito, acércate y ven a respirar un excelente perfume comprado en la mejor perfumería de la ciudad.” Pero como el perro ante ello responde reculando con pavor, el poeta dice: “- ¡Ah! Miserable perro, si tu hubiera ofrecido un paquete de excrementos, lo hubieras olfateado con delicia y quizás devorado. Así, tú mismo, compañero de mi triste vida, te pareces al público, a quien nunca hay que ofrecer delicados perfumes que lo exasperen, sino inmundicias cuidadosamente elegidas.”
No es de extrañar, entonces, que Baudelaire haya recibido tantos insultos, pues ayer y hoy el público pide y el mercader ofrece: basura, y pocos asumen esta denuncia. Lúcidamente, la antología incluye en la contratapa, el poema: “Críticos de Baudelaire”, de Rodolfo Alonso. Sus versos finales, con reminiscencias kafkianas, nos alientan: Un artista del hambre / sabrá resplandecer.

Osvaldo Spoltore

sábado, 4 de septiembre de 2010

Espacio literario Norma Padra

El sábado 21 de agosto, en el Espacio literario Norma Padra, en La Subasta, han leído sus textos los siguientes poetas:


AMALIA MERCEDES ABARIA


Camminiamo una sera sul fianco di un colle,
in silenzo. Nell’ombra del tardo crepuscolo…"
Cesare Pavese

MONTEGIORDANO

Subimos por la colina hacia Montegiordano.
Y estamos en silencio.

Subimos por la colina y la lluvia cae
en nuestro pequeño mundo.

Arriba duerme una nostalgia de los que no están,
de los que lloran este rumor,
el triste espacio de la tierra viva,
las infinitas estrellas de un cielo perdido para siempre.

Si fueran campanas o un Angel,
Pero son las cabras, tibias en la montaña sola,
Y uno evoca al campesino que lloró hace tiempo
también solo.

Si fuera la muerte la que avanza
o el despiadado silencio que no cesa,
pero es un hombre
buscando algo que fue sangre, algo que fue tiempo,
algo de su corazón perdido.

Y el polvo se levanta alrededor.

Pero ya llegamos, suelo, madre, punto.

Se descubre un poco de muerte, lejana...

Y pensamos en los otros, en los que no están


(De “Caminos”, Buenos Aires, Botella al Mar, 2010)



NILDA BARBA


playas y esteras
ocupan su ventana
rejas sin picaporte
en las cortinas
vientos de agujas
sujetan olores de la infancia
entonces pide
figuritas con brillos
y saltar
a la soga
antes
de que no quede
nada
(nada de nada)

(De “doctora jekyll y señora hyde”,
Vela al viento, ediciones patagónicas, 2010)


LUIS BENÍTEZ



Anoche alguien derribó un árbol...

Anoche alguien derribó un árbol
Que cumplía 3.000 años
Erguido sobre el campo.

En la noche sus astillas ardieron
Calentando a los hombres ateridos
Y en la niebla el resplandor
Indicaba el sitio de su muerte,
El mismo de su larga vida,
El mismo de su corta hoguera.

Ayer su sombra
Se alargaba hasta la casa distante,
Cruzaba el arroyo
Que cuando él brotó
No estaba.
Hoy un pozo
Con colgajos de raíces,
Con fragmentos de ramas y cortezas
Indica dónde floreció
A través de los siglos
Su savia poderosa.
En su copa anidaron
Animales que ya no existen,
Y bajo sus ramas
Estallaron infinitas tormentas.
Sus altos brazos
Surgían de entre las nubes bajas.
Entre sus raíces
Primitivos hombres
Se escondieron de las fieras,
Y luego se ocultaron tesoros,
Cartas de amor,
Objetos robados,
Y alguien talló
Con cortaplumas
Palabras que no se leen.

Anoche alguien derribó un árbol
Que cumplía 3.000 años
Erguido sobre el mundo.


CRISTINA BERBARI



Impar

eran una sola sombra larga...
José Asunción Silva

Si me fuera dado
rescatar tu sombra
del errante país
de las sombras
ardiente la llevaría
en brazos
de mi sombra
al linde
de otra edad
en busca
de un espejo,
jardín prohibido
donde
desplegadas en luz
—amantes
creando su infinito—
serían una
iluminada sombra única.

(De “Oh, la Omega”, Buenos Aires, Fijando Vértigos, 2004)



RUBÉN EDUARDO GÓMEZ





(ver el cielo)

hay que levantar la vista ver el cielo cortado
cientos de cordones cables hilos
la mirada no lo abarca sino en parcelas
cielo alambrado
es imposible que este cielo
-decía la abuela-
se nos caiga encima


ALBA ESTRELLA GUTIÉRREZ


a veces
somos todos los rostros
soñamos el amor
de un otro que nos mira
inventamos otro abrazo
nos duelen los ojos
ventanas del alma
y un otro corazón
se nos vuela de pájaros
caminamos juntos todo el infierno
los que hacemos el dolor
nosotros somos todos los miedos
hacedores de pasos y regresos
los magos del exilio
nos atrevemos a aceptar lo que no somos

un coraje de luz en el espejo


SEBASTIÁN JORGI


Fantasía en cinco sets --------------------------------------------------------------

Tuve una enorme alegría cuando me nombraron Enviado Especial para cubrir la información del Torneo de Wimbledon. La última vez que había salido al exterior fue para la prueba de San Silvestre, en San Pablo. A pesar de mi precario inglés, los cronistas locales y las autoridades del torneo me atendieron bien, ofreciéndome toda clase de datos y de estadísticas sobre la historia del gran torneo de Wimbledon. Todo se desarrolló en forma normal hasta la final Borg-McEnroe. El sueco había conquistado cuatro veces consecutivas el trofeo y se perfilaba como favorito. Aunque, para mi gusto, el “niño terrible” ya era uno de los grandes. Me lo había comentado el propio Enrique Morea y el “mecano” Julián Ganzábal.Muchos colegas argentinos estimaban que la lucha sería a muerte. Y a pesar de la objetividad que debe imponerse el periodista, uno en su fuero íntimo, suele llevar su simpatía. En mi caso, el que debía ganar era McEnroe. Tuve esa certeza al finalizar el primer set 6-1 a su favor. La perplejidad de todos —hasta la del propio Borg— había ido en aumento game a game de aquel primer set. El “hombre de hielo” —Borg— había perdido la línea y el nerviosismo se denotaba en su rostro. En una jugada, al disponerse a replicar, la raqueta salió despedida de su mano.Al promediar el segundo set entendí que algo le pasaba a McEnroe. Y no era porque tenía al público en su contra, si bien esto lo perjudicaba psicológicamente. De pronto rifó dos pelotas en forma inexplicable con toda la cancha a su disposición y con Borg en un ángulo fuera de acción. El game que McEnroe ganaba fácil lo malogró en una doble falta y con una pelota que se le cayó a la red. El score fue variando en favor del sueco, no por sus méritos, sino por los desastrosos desaciertos de McEnroe, el que se “suicidaba” jugando mal, de manera que no se podía explicar. Uno de mis colegas dijo que algo raro le pasaba al norteamericano. Insinuó que la tribuna lo había inhibido, que no se explicaba el accionar tan irregular de McEnroe en posiciones comunes para todo tenista.Observé con atención al niño terrible y vi de golpe que una sombra blanca se movía paralelamente a su cuerpo. Me puse los anteojos de sol. Pensé que se trataba de un efecto óptico. Temblé al comprobar que no era una alucinación o un efecto visual. En un globo del sueco la sombra se abalanzó sobre McEnroe haciéndolo doblar la raqueta y enseguida una pelota que tenía destino milimetrado para ganar el game fue desviada como por arte de magia ante los ojos absortos del público, que se había adelantado aplaudiendo el descontado tanto.Entonces ya vi al fantasma blanco en toda la cancha. No podía admitir esa lucha desigual. Pedí hablar con las autoridades del torneo. No me hicieron caso. La titánica lucha era “pareja” para todos menos para mí. Un colega sueco me dijo: “Tenemos al mejor del mundo” Le contesté que no dudaba de las aptitudes de Borg, sin embargo, no era éste su mejor nivel, aunque estuviese triunfando. Y le grité que un duende, un fantasmito, ayudaba a Borg para derrotar al norteamericano. Varios colegas argentinos me miraron y me gastaron un par de bromas. El periodista sueco no volvió a dirigirme la palabra.Sólo yo sabía que el niño terrible luchaba contra dos contendientes. La indignación crecía en mí y al fin, decidí bajar. Me acerqué a los segundos de McEnroe. No atendieron mi argumentación. Vi que un policía se acercaba. Le mostré las credenciales y me dijo con cortesía que tomase ubicación en el lugar asignado al periodismo. Aproveché para ir a uno de los baños con la idea de escribir un mensaje y hacérselo llegar a McEnroe. Busqué a un boy de gorra a cuadros —que había visto antes cerca de los vestuarios— y le entregué el mensaje con unos chelines de propina..-------------------------------------------------------El sol se había apagado y el campo se tornó gris. Había comenzado el cuarto set y Borg en tres raquetazos ganó el primer game. Traté de observar al duendecito y no lo pude localizar. El niño terrible había comenzado a hacer de las suyas y no le daba tregua al sueco. Se había nublado por completo y el viento frío congelaba los huesos. Menos mal que sirvieron café caliente varias veces. McEnroe lució su destreza y, en un game que esta-ban iguales, con un elegante toque de efecto, dejó pican-do la pelota, haciendo estéril la zambullida de Borg. Ven-taja para McEnroe. Respiré: el fantasmito ya no se veía. Ganó el set el chico terrible y ahora estábamos 2-2. -------------------El periodismo seguía discutiendo sobre las posibilidades de ambos tenistas. Muchos de los que antes daban por descontada la victoria del sueco, dudaron a partir de esta igualdad. Hasta decían que McEnroe debía ganar. Me enteré que varios medios londinenses esperaban el desenlace con dos títulos preparados: “Ganó Borg-Ganó McEnroe”. Un periodista alemán adujo que la calidad del sueco iba a imponerse. Le dije que era incontrastable que había aparecido en el tenis mundial un nuevo monstruo: McEnroe. ------------------------------------------------------------
Me cobijé mediante una visera del sol que había reaparecido con toda su fuerza y quemaba. Presentía el triunfo de McEnroe. Sin embargo, comenzó con aplomo Borg el primer game del último set. Me quedé helado cuando el norteamericano quiso colocar una pelota y se le cayó a la red. Era un tanto decisivo. McEnroe se quedó con las dos manos en la cintura, impotente. Borg también había cometido errores, pero no eran tan graves y tan continuados como los de McEnroe. Busqué desesperado al duendecito y lo vi: saltaba y saltaba junto a las piernas del niño terrible. Entonces sucedió lo que para todos fue una pelota inalcanzable para McEnroe: el fantasmito había agarrado sus piernas en el momento que replicaba y el jugador cayó aparatosamente al suelo. Match point. Otra pelota que iba hacia el centro del campo de Borg —cuando había quedado descolocado— tomó vuelo y velocidad como un avioncito de papel, aterrizando centímetros fuera de la línea. Ganó Borg. McEnroe comenzó a dar raquetazos al aire. Sólo yo me di cuenta de que eran para el duendecito. Ni el propio Borg creía en el triunfo: arrodillado, festejaba una conquista impresionante. Ya no me importaba nada: ni la nota ni los reportajes ni el dinero apostado a favor del niño terrible. En el campo ya desierto, quise ubicar al fantasmito. No estaba. El sol había caído definitivamente. Y me encaminé hacia el salón de las télex para los periodistas acreditados. ----------------------------------

(Del libro de cuentos “rock, linda nena” )



LILIAN STRATTA



Aurora vive sola y hace tarta de manzanas.
Y no quiere que nadie haga la misma tarta.
También
hace crecer las plantas de su casa con palabras.
Y pequeños ajíes de distintos colores
cuelgan y brillan.
Como si a más de hablarles, los lustrara.
Muchas veces la sorprendo con los ojos lejanos.
Pero mientras,
hace,
trae hecha
o viene a hacer en casa la tarta de manzanas.

(De “En el crujir de los pasos”, Buenos Aires, Nuevohacer,1999)


MARCELO VALENTI





Acaece en la cima.
La atmósfera
posee a las ruinas de obsidiana.
Aunque muertas,
las niñas abren los ojos,
un hilo de ámbar se escurre de sus labios.
El espejismo sembrador de insomnio
las asedia
con alas y garras.
Entretejen
una ronda de gritos
de pavor.
Asisto al maleficio
desde el llano,
junto al fuego.
El frío torrente no
me refleja.
La sima es mi opuesto destino,
la bandeja
que testimonia
mi irreverencia
de no muerto.
Perdida,
es un espejo la llave
que une
ambos mundos.






jueves, 2 de septiembre de 2010

Ciclo Poesía Viva

El lunes 13 y el martes 14; y el lunes 20 y martes 21 de setiembre a las 19 hs se realizará el ciclo POESÍA VIVA en su Decimocuarta edición, en ESPACIO ARTE / BAR LAVALLE, Lavalle 1693 esquina Rodríguez Peña. Durante el ciclo se realizarán las siguientes actividades: lectura de poemas, muestra de poemas ilustrados, poemas musicalizados, venta de libros de poesía.

ROGAMOS SU DIFUSION


Programa
Lunes 13 / 19 hs
Heridas del Alma / Tangos y Poemas de y por Susana Murguía
Entrevista al poeta Rodolfo Godino por Juan García Gayo
Lectura de poemas: Martha Goldín, Vicente Muleiro, Reynaldo
Sietecase

Martes 14 / 19 hs
Música y poemas: Guillermo Román
Lectura de poemas: Nicolás Antonioli, Luis Calvo, Sara Cohen, Jorge
Madrazo, Wenceslao Maldonado, Carina Paz, Diana Poblet.

Lunes 20 / 19 hs
Lectura de poemas: María Cristina Aparicio, Lilia Argañarás, Silvia
Spinazzola, María Julia Magistratti, Michou Pourtalé
Entrevista a la poeta Lucila Févola por Cristina Berbari

Martes 21 / 19 hs
Música y poemas: Lidia Bracco
Lectura de poemas: Elena Cabrejas, Adolfo Ponti, Valentín Romano
Entrevista a la poeta Edna Pozzi por Gustavo Tisocco

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edicionesbotellaalmar@yahoo.com.ar
elenacabrejas@yahoo.com.ar

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Coordinación: Elena Cabrejas
Alejandrina Devescovi

Más información: Tel 4613-8778 / 4803-8246
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miércoles, 1 de septiembre de 2010

José Bravo

LAS CANCIONES DEL ÁNGEL

Por más que hojas doradas
caídas coronen el estanque,
en el centro de los círculos
no hay otoño ni primavera
sino el orden primero:
la llegada. Pero ya la partida.



EL AMOR DEL ÁNGEL

Es una mirada
donde cabe el mundo
porque el mundo es la mirada del ángel
o el ángel
es el mundo.

No lo sabía
pero escribí el silencio
que es la mudez de la palabra,
el no estar de la palabra
existente.

Primero debe existir
tal como es, exacta (reconocible al menos);
luego, fuerte,
no estar.

Pude saberlo, niño, en el patio de mi casa.
Todo lindero sirve para saber:
la libertad es allá, siempre allá,
y desde acá.
Hay señales más allá del silencio y la palabra.

Tal el mensaje del ángel, el que mira.


Nuestro permanente homenaje al poeta, narrador, autor teatral,
actor y director de escena.. artífice del verbo.
Hacemos nuestra la palabra de Héctor Miguel Ángeli que, desde la contratapa del último libro del poeta “Señales más allá”, dice:
“Estamos en deuda con José Bravo. Deberíamos conocer más sus poemas. Sería justicia.”



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Hugo Guerrero Marthineitz
(1924-2010)


CIUDADANO EN PIE DE ENTREGA

¡Pero a quién se le ocurre!
¡Cómo dejar esta suerte
de lucha enamorada!

¡Cómo vivir sin el beso
profundo de las cuitas!

¡Cómo dejar de estar firme
sin el ramalazo feraz
de las ternuras!

¡Cómo no ser la piel
de todos los antojos!

Cómo temerle al profundo
hastío con tan variados
infiernos en el alma!

¡Cómo no desgastarse
en las ásperas ruedas
del olvido!

¿Cómo dejar de apostrofar
y exaltar cuanto se ha sido,
si lo real, quién va a negarlo,
es tan solo un instante!

¡Cómo no pretender
conquistar el espacio
si este lugar, se dice,
sólo es sueño!

¡Pero a quién se le ocurre!

¡Cómo no querer la próxima
mañana,
si la noche de ayer
ha amanecido!

(Del hastío, los gatos y los días, Buenos Aires, Losada, 1976)